martes, 6 de marzo de 2012

Amy Casey y su arquitectura en el aire



"Amy Casey, nacida en 1976, en Estados Unidos, es una pintora que tiene una particular fijación por laarquitectura y el paisaje urbano, su evolución y transformación.
Amy realiza pinturas donde edificios y viviendas vuelan, se entrelazan y juegan como si fueran elementos libres de materia, como si no existiesen cimientos ni territorio al cuál aferrarse, sólo atmósfera. Formando ciudades o comunidades que se sustentan en el aire, a través de sutiles uniones o simplemente atracción.
La artista explica que su trabajo es un reflejo de la situación nerviosa del mundo de hoy. Mientras que sus obras en la superficie parecen el resultado de los desastres naturales, Casey también cree en la resistencia de la vida y de la comunidad. Las estructuras en sus obras muestran esta capacidad de recuperación, rescatando y vuelto a montar para hacer frente a los desastres. Pinta la mayoría de sus imágenes en papel con acrílicos". (plataformarquitectura.cl)






Fuente: GLOBEDIA

Las barracas del siglo XXI surgen en pleno 22@



Es precisamente desde lo alto de los esbeltos edificios que a un ritmo mucho más lento del esperado se van levantando en el ambicioso 22@ donde se observa en toda su magnitud la miseria con la que conviven. Junto a nuevas y rotundas construcciones, como el Hotel Me, la Torre Agbar o el impresionante edificio de la Comisión del Mercado de Telecomunicaciones, y escondidos tras muros de metal o ladrillo que impiden ver su interior, una docena de solares acogen asentamientos donde malviven decenas de familias enteras, tras montañas de basura, ya que la recogida y venta de chatarra como principal fórmula de supervivencia es el denominador común.



Son las barracas del siglo XXI, construidas, como las del XX, con cartones, chapas y plásticos. Muchas de ellas -y ahí está el punto posmoderno- están en solares a cuyos dueños la burbuja inmobiliaria les estalló en la cara. Propietarios que retuvieron los terrenos durante la fiebre del ladrillo a la espera de ofertas mejores que nunca llegaron, y ahora se han olvidado de ellos (o no, y tienen la ocupación en los tribunales).
Se trata de asentamientos en los que residen gitanos nómadas que viven en distintos lugares de la ciudad desde hace décadas, la mayoría de origen portugués -el ayuntamiento calcula que son unas 100 familias, 380 personas-; los grupos de rumanos llegados a posteriori -cerca de 200-, y que también sobreviven del comercio de cartón y chatarra, y los sin techo que han visto en el barraquismo una forma de salir de la calle. En precario, de cartón o de lata, pero bajo un techo al fin y al cabo.
El rostro más crudo del distrito tecnológico se refleja en los ojos de aquellos -cada día más- que pasean junto a un carro del súper lleno de desechos, asomando la cabeza contenedor tras contenedor. Y es que, además de muchas otras cosas, el 22@ es, también, el lugar donde la tecnología que más abunda es la de las viejas pantallas de ordenador que se apilan en las naves en las que se comercia con hierro de forma más o menos legal.
TIPOLOGÍAS MUY DISTINTAS / Junto a las barracas, en ocasiones en naves adyacentes a los solares en cuestión, malviven en antiguos talleres o fábricas ahora ocupadas o en pisos sobreocupados 400 jóvenes senegaleses, muchos de ellos sin papeles. Al margen de la forma de sustento, comparten colas frente a las fuentes públicas del barrio para proveerse de agua para cocinar y para lavarse.
La situación en los campamentos varía mucho en función de sus habitantes. Mientras los asentamientos nómadas cuentan con casas de obra y caravanas con cocina, neveras, estufas e incluso televisión, como si de un cámping con todas las necesidades básicas cubiertas se tratara, hay otros en los que sobreviven indigentes, sin prácticamente nada.


Cada caso es un mundo. Chan Chan es un hombre chino de 51 años. Después de vivir bastante tiempo en la calle se instaló en una nave okupada detrás de Razzmatazz junto al indio Karpal Singh, de 50. «Vivir en la calle es muy duro. Si no buscas alianzas, estás perdido», apunta Singh. En la nave se estaba mejor que en la calle, pero estaban cansados de las fiestas y de los problemas con las drogas y con los vecinos -que a su vez estaban cansados de lo mismo-, por lo que hace un mes optaron por entrar en un solar, como veían que habían hecho muchos otros. Entre sus dos barracas, montañas de zapatos, sillas y cajones. Aunque son una familia con todas las letras, cada uno cocina lo suyo. Tienen un fogón en cada chabola. «Cada uno tiene sus gustos. Nos ayudamos, pero cada uno en su casa», explica Singh, quien asegura que, si le ayudaran, regresaría a su país hoy mismo.
«Cuando llegué a Barcelona todo era distinto. Trabajaba en la obra, poniendo pladur y podía pagar el alquiler de mi piso en L'Hospitalet y mandar dinero a mi país; pero desde el 2008 no hay trabajo, y con la edad que tengo...», prosigue el hombre, quien pese a todo se busca la vida. «Lo peor es lavar la ropa. En la lavandería es muy caro y aquí gastas más agua que otra cosa, así que, como en los contenedores ropa, todavía encuentras, cuando se ensucia la tiro», explica amable ante la mirada de Chan, quien le da la razón mientras juega con uno de sus perros.
Fuente: El Periódico

lunes, 5 de marzo de 2012

La Caja Humboldt, novedad en el paisaje urbano de Berlín



La capital alemana cuenta desde mediados del pasado año con una nueva forma, muy peculiar, que se recorta en su paisaje urbano, se trata de la Caja Humboldt.
Se trata de un edificio muy modernista emplazado en la famosa Isla de los Museos, cuya estética precede a lo que ofrece: diversas expresiones vanguardistas, como preludio a lo que será el Humboldt Forum, que se planea inaugurar antes del final de la presente década.
Será un espacio que reivindique el espíritu de los hermanos Von Humboldt, exploradores, científicos, pensadores y destacadas figuras de la Ilustración y el prerromanticismo enAlemania.
El edificio responde a un diseño de los arquitectos germanos Krueger, Schuberth y Vandreike, y representa una figura poliédrica azul. Se planea desmantelar hacia 2019, cuando se estima se habrá concluido el Humboldt Forum definitivo, que será un hito de Berlín.
En la actualidad, se puede visitar a diario desde las 10 a las 20 horas, y hay visitas guiadas que deben reservarse con dos semanas de plazo, vía mail: service@smb.museum.
Fuente: Globedia

sábado, 3 de marzo de 2012

USJ, CAMPUS DE L’INNOVATION ET DU SPORT, Beirut/Lebanon por 109 Architectes & Youssef Tohme


Este nuevo campus tiene un enfoque contextual, integrándose de forma física, cultural e histórica con el tejido urbano de Beirut. Conceptualmente un bloque urbano con vacíos esculpidos, los espacios huecos del edificio definen seis bloques autónomos y disponen múltiples puntos de vista a través de Beirut, conectando los estudiantes con un entorno dinámico. Estos huecos también generan un espacio de encuentro a nivel de calle, que fluye liviano a la planta superior en la forma de una gran escalera. Se concluye en una terraza ajardinada con vistas a la ciudad. La luz es un elemento vital en la arquitectura oriental y da forma a su estilo e identidad; el campus expone alternativas cualidades de la luz a través de perforaciones de mocárabe y un volumen de policarbonato. Tal manipulación se presenta un fuerte contraste en la luz que se filtra y la luminiscencia. Una tratamiento aleatorio de aperturas, muy bien compuesto, es una instantánea de la Guerra del Líbano, ofreciendo una lectura poética de la realidad de la destrucción y la violencia.


Detalles de proyecto:
Lugar: Beirut, Líbano
Tipo: Docente, público
Arquitectos: 109-Architectes en colaboración con el arquitecto Youssef Tohmé
Cliente: USJ- Université Saint Joseph 
Área construida: 57000 m2
Costo: 33 millones de dólares
Fecha de construcción: 2005-2011
Estado: bajo construcción
Equipo: Ibrahim Berberi, Nada Assaf, Rani Boustani, Etienne Nassar, Emile Khayat, Naja Chidiac, Richard Kassab
Fotos: 109 Architectes




























miércoles, 22 de febrero de 2012

Evolución de la arquitectura hospitalaria: de la nave contenedor a la máquina de curar

La evolución de la arquitectura y de la medicina hasta nuestros días no ha sido paralela; es decir, mientras que arquitectura avanzaba en el descubrimiento y puesta en práctica de nuevos materiales, técnicas, espacios, no así lo hacían los avances médicos, muy dilatados en el tiempo, anclados a creencias y supersticiones religiosas, estancados durante siglos en el decálogo de supremacía de unos pocos. 
Y sin embargo el siglo XX supone un salto asombroso en la evolución de la medicina. A partir de este momento, el desarrollo tecnológico de ambas permite la adaptación de la arquitectura a la medicina, convirtiéndose la edificación hospitalaria en lo que muchos denominan una compleja "máquina de curar". Vamos a recorrer de forma breve el camino que ha seguido la arquitectura sanitaria hasta nuestros días. 

Reconstrucción del maristán de Granada.

En el siglo X se tienen las primeras referencias de un edificio exclusivamente destinado al tratamiento de enfermedades. Se denominaba Maristán, el "lugar de los enfermos". En el se dividían las estancias según dolencias, siendo las principales características de este tipo de edificaciones la consecución de una elevada luminosidad y de unos espacios realmente vastos, para incidir en la primera y facilitar la ventilación y la diafanidad. 

Ilustración representativa de un hospital medieval, asociado a la práctica religiosa y a la caridad.

Durante la época medieval y hasta el siglo XVIII el modelo hospitalario es el de una única gran nave asociada al claustro religioso. Sin embargo, este tipo junto a los anteriores supone medidas de higiene escasas y las enfermedades contagiosas solían proliferar, dando lugar en casos a constituir focos de epidemias en vez de lugares donde sanarse. 

Royal Naval Hospital Stone House. 

A partir del siglo XVIII la mentalidad y la tipología cambian. John Howard propone un modelo hospitalario caracterizado en la separación de los pabellones y en la especialización de estos. El primer ejemplo que tenemos se materializa en el edificio Stone House, construido en Plymouth en 1764. Edificios de este tipo recurren a la unión de los pabellones mediante un corredor lineal transversal que permite la ventilación. 
En el siglo XIX, este corredor principal se elimina y los pabellones se distribuyen en forma de colonias, separándose y favoreciendo las condiciones de higiene, adoptando el aislamiento de pacientes para casos necesarios. 


PTS de Granada, representante del futuro de la arquitectura hospitalaria.

El siglo XX deja atrás este tipo de hospital pabellón, pasa a adoptar el modelo de construcción vertical en bloques. En ellos, las tres primeras plantas se destinan a servicios generales, mientras que el resto se destinan a las áreas de hospitalización. 
Pero los años 60 recogen ya  un desarrollo tecnológico en el ámbito médico que precisa de un cambio integral. Así se evoluciona hasta el modelo de nuestros días: una red compleja de servicios, unidades de especialización e internalización. 
El punto culmen de este modelo se materializa actualmente en el Parque Tecnológico de la Salud (PTS), en Granada, una vasta red de servicios conectados de forma estratégica con la participación de la iniciativa pública y privada, donde se desarrollarán actividades de atención y servicio al paciente, hospitalización, investigación y docencia; y definitivamente donde el punto clave es la adaptación de la arquitectura y su organización espacial y programática a los futuros avances médicos. 
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